Revista Latinoamericana de Psicoterapia Existencial. UN ENFOQUE COMPRENSIVO DEL SER.  Año 11 - Nº 22 – Abril 2021.

 

Sección Ensayos y Revisión

La lectura en diálogo con la Antropología Filosófica y con la Logoterapia

Suzaneide Oliveira Medrado

Santaluz/BA- Brasil

Secretaría de Educación del Estado de Bahia SEC/BA

 

 


Resumen

Este ensayo tiene el objetivo de presentar un diálogo entre la lectura y aportes de la Antropología Filosófica y de la Logoterapia. La lectura es entendida como actividad amplia y compleja del lenguaje, procesada por medio de capacidades que son específicas del ser humano, como la capacidad objetivante, la capacidad de concentración, de reflexión. Al mismo tiempo que la lectura es procesada por capacidades más elevadas, características del hombre, también contribuye para ampliar esas capacidades y las experiencias del lector, que atribuye sentido a los diferentes textos a partir de la interacción, realizada a la luz de sus experiencias y conocimientos previos. Los sentidos atribuidos a los diferentes textos, amplían las posibilidades del lector de tener una relación cada vez más compleja con los textos y de atribuir sentidos a su propia vida.

 

Palabras clave

Lectura, singularidad del hombre, reflexión, sentido. 

 

Resumo

Este ensaio tem o objetivo de apresentar um diálogo entre a leitura e aportes da Antropologia Filosófica e da Logoterapia. A leitura é entendida como atividade ampla e complexa da linguagem, processada por meio de capacidades que são específicas do ser humano, como a capacidade objetivante, a capacidade de concentração, de reflexão, de pensar sobre os acontecimentos e sobre as ideias dos textos. Ao mesmo tempo em que a leitura é processada por capacidades mais elevadas e características do homem, também contribui para ampliar essas capacidades e as experiências do leitor, que atribui sentido aos diferentes textos a partir da interação, realizada à luz de suas experiências e conhecimentos prévios. Os sentidos atribuídos aos diferentes textos, ampliam as possibilidades do leitor de ter uma relação cada vez mais complexa com os textos e de atribuir sentidos à sua própria vida.

 

Palavras-chave

Leitura, singularidade do homem, reflexão, sentido.

 

Abstract

This essay aims to present a dialogue between reading and contributions from Philosophical Anthropology and Logotherapy. Reading is understood as a broad and complex activity of language,

 

processed through capacities that are specific to the human being, such as the objective capacity, the ability to concentrate, to reflect, to think about the events and ideas of the texts. At the same time that reading is processed by higher capacities and characteristics of man, it also contributes to expand these capacities and the experiences of the reader, which gives meaning to different texts from the interaction, carried out in the light of their previous experiences and knowledge. The meanings attributed to the different texts, expand the possibilities of the reader to have an increasingly complex relationship with the texts and to assign meanings to his own life.

 

Keywords

Reading, singularity of the man, reflection, sense.

 

INTRODUCCIÒN

La lectura es una actividad compleja del lenguaje que es procesada por medio de la interacción y diálogo del lector con las ideas de los textos. Este diálogo es la actitud responsiva que incluye cuestionamientos, dudas, reflexiones que culminan en la atribución de sentido al texto, en un sentido que sea coherente con los valores, creencias y objetivos de lectura.

El abordaje antropológico además de ser relevante a todas las áreas de conocimientos, y, aún que no sea explicitado, es subyacente a las diversas propuestas científicas, es especialmente importante para los enfoques existenciales y sociales, puesto que presenta el soporte necesario a la idea del hombre, que subyace en las diversas investigaciones, independiente del tema. 

La Antropología Filosófica ofrece las bases necesarias para la toma de conciencia del propio ser humano acerca de su condición, así como de aquello que lo realiza, de su singularidad frente a los otros seres y a la propia vida. De esa manera, ofrece soporte para la lectura, una de las actividades humanas más complejas del lenguaje.

También es posible reflexionar sobre la lectura a partir de la perspectiva existencialista, de la Logoterapia de Viktor Frankl, ya que la lectura es una actividad humana del lenguaje que contribuye para la formación global del individuo (Martins, 2006), además se puede considerar la lectura como una metáfora de la vida, puesto que, en esta actividad están presentes procesos y dinámicas que son singulares a las actitudes del ser humano frente a las situaciones de la vida.

En el acto de leer, el lector piensa sobre sí mismo, sobre su condición, sobre los acontecimientos, se vuelve a sí mismo de objeto de su pensamiento. Las experiencias de vida y de lectura son base para la interacción presente en el acto de leer y, los sentidos que los lectores atribuyen a los diferentes textos, agregan a sus experiencias y cambian no solos los textos sino la vida del lector.

 

Lectura: Una actividad amplia y compleja del lenguaje

Actualmente, el concepto de lectura es amplio y resulta de procesos importantes, en los cuales están imbuidas la descodificación que, por mucho tiempo era el objetivo de la lectura y la comprensión, que solo es posible por medio de la interacción entre el lector, a partir de sus conocimientos previos y los textos. Consiguientemente, la lectura culmina en la atribución de sentido y en la ampliación de experiencias y conocimientos, cuyo proceso peremne y en permanente construcción, contribuye para la formación humana integral.

Según Martins (2006, p. 22), “[...] la lectura está relacionada a la formación global del individuo, a su capacitación para la convivencia y actuaciones sociales, políticas, económicas y culturales”. Del mismo modo, Sardinha (2007) concibe la lectura como un proceso continuo, pues es formativo. Para esta autora, la lectura se debe constituir como un proyecto de vida anhelado por todo ser humano.

De esa manera, la lectura es una actividad del lenguaje que de acuerdo con Martins (2006) no involucra solamente componentes cognitivos, sino también procesos emocionales, sensoriales, neurológicos, fisiológicos, económicos, políticos, sociales, así, es una actividad amplia que contribuye para el desarrollo de diferentes capacidades que conforman la formación global del ser humano.

Foucambert (1994, p. 5) destaca que “leer significa ser cuestionado por el mundo y por sí mismo, significa que ciertas respuestas pueden ser encontradas en lo escrito, significa poder tener acceso a lo escrito, significa construir una respuesta que integra parte de nuevas informaciones al que ya se es”.

También sobre este asunto, Souza (1992, p. 22) considera que: “Leer es, básicamente, el acto de percibir y atribuir significados a través de una conjunción   de factores personales con el momento y el lugar, con las circunstancias. Leer es interpretar una percepción bajo las influencias de un determinado contexto”. Así, el acto de leer es direccionado a una visión interactiva, dinámica, puesto que es visto como un proceso dialógico que se realiza entre el lector y el texto, donde todos los elementos involucrados, se sitúan en un determinado momento histórico-social. Según Barreto (2006, p. 26):

 

El conocimiento se construye en el sujeto, es tarea de significación (apropiación). Para que esto ocurra es necesario que la información sea vinculada a los contextos y las experiencias del lector. Este proceso es lento, reflexivo, individual, aún que el producto del conocimiento sea, a posteriori, socializado.  

 

Para Certeau (1996, p. 264), el acto de leer “[…] implica en modificar el objeto leído, es el lector quien atribuye sentido al texto” o sea, la lectura se torna producción del lector y es él quien inventa, en el texto, otros sentidos más allá de aquellos esperados por quien lo escribe, puesto que la lectura se concretiza en la relación dialógica entre las ideas de los textos y la concepción de mundo del lector, adquirida con base en las experiencias socioculturales. 

           

Además, la lectura apunta también para la promoción de capacidades más elevadas, noéticas, espirituales, en sentido antropológico, no teológico, como la capacidad noética del autodistanciamiento (Medrado, 2019). En el acto de leer hay una toma de distancia del lector que es importante para pensar sobre las ideas de los textos, sin confundirse con sus propias ideas, valores y creencias, después, la percepción del lector lo hace volver al texto (Martins, 2006), en un proceso reflexivo, que contribuye para el auto-distanciamiento en las diversas situaciones de la vida.Frankl (2011, p. 27) en su enfoque sobre el auto-distanciamiento afirma que por intermedio de esa capacidad noética, “El hombre es capaz de distanciarse no solamente de una situación, sino de sí mismo. Él es capaz de elegir una actitud con respecto a sí mismo y así tomar una posición más allá de sus condicionamientos físicos y psicológicos”.

El auto autodistanciamiento es muy importante para la libertad humana. Por medio de esa capacidad, el ser humano puede dar respuestas más autónomas e no reproducir las acciones de la masa (Martinez, 2012). Así, está relacionada a los altos niveles de consciencia, que permiten al hombre ir más allá de los propios condicionamientos para reflexionar y elegir las mejores respuestas a las situaciones diversas, vivir con más libertad y calidad en sus relaciones, en su vida de manera general.

Aún sobre el autodistanciamiento, Lanosa (2016) reafirma que esta capacidad  es la que nos permite tomar distancia de las diversas situaciones y hasta de nosotros mismos. Esta, así como otras capacidades espirituales, amplían el nivel de consciencia y permiten una mayor apertura para responder a las situaciones con más autonomía y libertad.

Así como en la vida, en el acto de leer, el hombre toma distancia de sí mismo, de sus ideas y condicionamientos para reflexionar sobre las ideas contenidas en los textos, en un proceso que permite la interacción entre sus conocimientos y aquellos expresos en los textos y que incluye los cuestionamientos del lector. De esa manera, “el distanciamiento critico característico de la lectura racional, induce a la disposición para el cuestionamiento”. (Martins, 2006, p. 70), para la reflexión.

 

El diálogo antropológico sobre la singularidad del hombre y sus implicaciones en la lectura

Se tienen tres referenciales de hombre construidos desde la tradición religiosa, filosófica y científica. Max Scheler (2008, p.15) afirma que “poseemos una antropología científico-natural, una antropología filosófica y una antropología teológica del hombre, que mutuamente se ignoran, sin embargo, no poseemos ninguna idea unitaria”. El autor reflexiona sobre dichas vertientes, presentando sus inconsistencias en lo que se refiere a un concepto de hombre más específico, que de hecho lo distinga de todos los otros animales, así como de las plantas.

A la luz del análisis e identificación de las ambigüedades de las ideas principales ya existentes en la tradición acerca del hombre y buscando diferenciarlo de los otros seres orgánicos, Scheler (2008) afirma que su singularidad está más arriba de lo que llamamos inteligencia, y así, apunta hacia la dimensión espiritual, noológica. Para Scheler (2008, p. 50), “la hominización es la elevación a la apertura al mundo por fuerza del espíritu”. Él diferencia al hombre de los otros seres orgánicos, destacando además algunas competencias propias del ser humano que son concentración, autoconciencia y capacidad objetivante.

En la lectura, la singularidad del hombre se verifica, puesto que esta actividad requiere una apertura al mundo por medio del espíritu, verificada en el proceso interactivo, dialógico, que se realiza por medio de la concentración y reflexión del lector sobre las ideas del texto, que culmina en la construcción de sentidos relevantes para la vida o para atender a sus objetivos de lecturas.

También de acuerdo con Scheler (2008), la esencia del espíritu consiste en la libertad que el ser humano experimenta con relación a su existencia, puesto que no está limitado a lo concreto, a las reacciones instintivas con relación a los bienes, a la vida, sino que posee la capacidad de pensar sobre sí mismo, sobre los bienes que están a su alrededor, pues aprehende dichos bienes, pudiendo posicionarse en el mundo de manera autoconsciente, mientras el animal, en todas sus acciones y reacciones inteligentes, está preso al sistema fisiológico.  

También el lector, en el acto de leer experimenta la libertad, puesto que comprende el texto a partir de sus propias experiencias y conocimientos previos (Kleiman, 2016). En este sentido, la libertad es relacionada con las experiencias, creencias, valores que caracterizan la subjetividad y libertad del lector para leer a partir de sí mismo y de su contexto.

En lo que se refiere a la situación del hombre, Cassirer (1967) también discute su singularidad, dirigiéndola hacia el universo simbólico, reforzando el argumento de Scheler (2008) de que el hombre no está preso de las reacciones instintivas frente a la vida, pues para dar respuestas a las situaciones, demora, mide, piensa en las posibilidades, no lo hace en forma inmediata e instintiva como los animales. De ese modo, el hombre posee un universo simbólico, del cual es parte el lenguaje, el arte, el mito, la religión.

En la lectura, se percibe que el lector, en el proceso de dar respuestas al texto, identifica ideas, pensamientos que son relevantes para corresponder a sus intereses y así, demora, piensa, reflexiona. Este proceso se puede verificar en la identificación de las ideas principales del texto, en el cual el lector destaca lo que es más importante para atender a sus objetivos de lectura (Solé, 1998).

Cassirer (1967) retoma también el concepto de hombre como animal racional. Según el autor, la razón no abarca toda la complejidad humana, entendiéndose esta complejidad a partir del lenguaje, que abarca una serie de simbolismos. El mito, por ejemplo, no posee lenguaje del todo racional, o la religión, o aún el arte. Al lado de un lenguaje conceptual, hay también un lenguaje emotivo, al lado de un lenguaje científico hay también un lenguaje de la imaginación poética. Siendo así, el hombre no es un animal simbólico.

De la misma manera, Morin (1974) hace una reflexión sobre la visión reduccionista del hombre que prioriza su aspecto racional. El autor afirma:

 

Lo que está muriendo en nuestros días no es la noción de hombre, sino un concepto insular del hombre, cercenado de la naturaleza, incluso de la suya propia.  Lo que debe morir es la idolatría del propio hombre a sí mismo, que se admira en la ramplona imagen de su propia racionalidad [...].  Ante todo, el hombre no puede verse reducido a su aspecto técnico de homo faber, ni a su aspecto de racionalidad del homo sapiens.  Hay que ver en él también el mito, la fiesta, la danza, el canto, el éxtasis, el amor, la muerte, la desmesura, la guerra [...].  No deben despreciarse la afectividad, el desorden, la neurosis, la aleatoriedad.  El auténtico hombre se halla en la dialéctica sapiens demens. (Morin, 1974, pp. 227-235) 

 

En una perspectiva más allá de la racionalidad, Cassirer (1967) plantea que la singularidad humana se encuentra en la relación entre el lenguaje preposicional y el lenguaje emotivo, ya que ningún animal logra transitar del subjetivo al objetivo, del lenguaje afectivo al lenguaje preposicional. En el ámbito de las relaciones, el autor además observa que, en el ser humano hay un tipo de pensamiento relacional, interactivo, que no se encuentra en las relaciones de los animales, basado en la capacidad que el hombre desarrolló de separar relaciones para captarlas en su sentido más abstracto. 

Cassirer (1967) discute, además, la idea del pensamiento reflexivo del hombre, que se concreta en el acto de separar ciertos elementos, fenómenos, y concentrar su atención sobre ellos”.

El pensamiento y reflexión hacen parte del proceso de lectura, ya que la lectura “[…] es determinante de procesos de pensamiento […] (Alliende & Condemarín, 2005, p. 17) y se efectúa por medio de la reflexión del lector sobre las ideas del textos, a la luz de su visión de mundo, construida en sus experiencias de lectura y de vida.

De ese modo,  Cassirer (1967) dialoga con Scheler (2005) al tratar de la libertad del alma humana- para este libertad del espíritu- como aspecto de singularidad del hombre y, a partir de lo que Scheler (2005) denomina como autoconsciencia, Cassirer (1967) como pensamiento reflexivo, el hombre puede, a través de sus sentidos, demorarse en una imagen espontáneamente, observarla con claridad y abstraer características que diferencian un objeto de otro, todo eso, a partir del universo simbólico, aspecto este que se concreta por medio del lenguaje de abstracción.

En la lectura, la singularidad humana se pone en acto, puesto que el lector experimenta la libertad de leer, comprender el texto a la luz de sus experiencias, de abstraer ideas, segregarlas para pensar sobre ellas y, todo ese proceso es realizado por medio del lenguaje de abstracción. Así, la lectura es una actividad donde el hombre manifiesta capacidades y procesos que caracterizan la singularidad del ser humano frente a los otros seres.

 

La lectura en perspectiva existencialista

La lectura puede ser relacionada a la vertiente existencialista, encontrada en las bases de la Logoterapia de Frankl (2011), para quien la vida del hombre está basada en tres fundamentos básicos, la libertad de la voluntad, cuya esencia se puede percibir en Scheler (2008) y Cassirer (1967), idea en la cual el hombre es libre para tomar actitudes frente a las diversas situaciones; la voluntad de sentido, que apunta hacia la idea de que el hombre necesita sentidos, valores que tornen su vida significativa y, finalmente, el sentido de vida. Según Frankl (2011) la palabra sentido se refiere a lo que se proyecta, a lo que de verdad el hombre busca, necesita, para su vida.

La voluntad de sentido es la esencia de la vida humana, que puede ser dirigida a las diversas áreas, puesto que es, según Frankl (2011), lo que motiva la existencia plena. De ese modo, la asignación de sentido al texto en la lectura puede ser pensada como una metáfora de la vida humana, ya que el sentido es lo que lleva el hombre a la realización y plenitud de la dimensión espiritual, de la esencia humana, así también, atribuir sentido a la lectura desde un proceso dialógico e interactivo entre el texto y el contexto, es lo que de hecho constituye la esencia de la lectura (Medrado, 2019).

Goulemont (2001), considera que la lectura está relacionada a la práctica cultural, donde el lector, como ser histórico-social, atribuye sentido al texto, no solo por las cuestiones cognoscitivas implicadas en el acto de leer, sino por su historia de lectura y de vida. El autor menciona además que es de sentidos ya adquiridos que nace el sentido a adquirir. De esta forma, el lector atribuye sentido al texto a partir de las interacciones sociales, de sus experiencias, que son siempre renovadas, ampliadas. Así también el ser humano, a partir de las realizaciones de sentido de vida, reinventa, descubre nuevos sentidos pues, según Frankl (2011, p. 95) “Es prerrogativa del ser humano- y parte constituyente de su existencia- la capacidad de definirse y redefinirse”. 

De acuerdo con Frankl (2011) uno de los daños a la esencia y realización del ser humano es la búsqueda desenfrenada y directa del placer. La intención directa de lograr placer, se sirve de la teoría de la homeostasis, para lo cual el hombre busca la satisfacción de sus necesidades. Aún según Frankl (2011), este caracteriza el fenómeno de la hiperintención, que se refiere a la búsqueda del placer, fuera del efecto de la realización de un sentido. Para Frankl (2011, p. 51), “[...] la hiperintención de placer puede ser muy bien entendida bajo la luz de la frustración de una preocupación más básica”. Agrega, además, que este fenómeno es como un atajo, que “acabará en un callejón sin salida” (Frankl, 2011, p. 56).

Así como para la vida del hombre la hiperintención perjudica la realización plena del sentido de vida, para la lectura, al cual este fenómeno podría estar también dirigido, ya que se verifica y materializa en algunas estrategias lectoras que tratan el texto, como un medio para alcanzar otro objetivo que no sea la lectura en su esencia.

De esta forma, en algunos momentos, en especial en la clase, la lectura se vuelve incluso un castigo para los alumnos, un artificio del maestro para que los estudiantes tengan un determinado comportamiento, o también para que atienda a los objetivos propuestos en las actividades realizadas en clase. En otras situaciones, la lectura se realiza de forma mecánica, solo para atender a los criterios rigurosos del maestro, excluyéndose el interés, la interacción, el diálogo de los alumnos con el texto, la atribución de sentido a este, el placer de leer. Con relación al dicho, Geraldi (1999, p. 97) afirma:

 

La fruición, el placer, están excluidos [...]. La escuela, reproduciendo el sistema y preparando para él excluye cualquier actividad no rentable: se lee una novela para completar la famosa ficha de lectura, para hacer una prueba o hasta para librarse de una prueba de recuperación.

 

Frankl (2011) trata además de la relación de sentido que se da desde el encuentro con otros seres humanos, en una perspectiva de la interacción social, que es inherente al hombre, ya que no puede vivir aislado. En esta visión, el hombre trasciende a sí mismo, y va en dirección al otro, y lo hace a partir de dos fenómenos que el autor considera los más humanos, el amor y la conciencia. Según Frankl (2011, p. 45), “el hombre busca- y, en la búsqueda tiende a alcanzar - el mundo, mundo ese colmado de otros seres humanos para encontrar y de sentidos para completar”. Así, en el encuentro con el otro, los sentidos se completan.

Del mismo modo, la lectura es un acto social, de encuentro, de voces que se materializan en el dialogo entre el lector y el autor, mediado por el texto. De esta forma, leer es “[…] dialogar con otras posibilidades” (Silva, 2011 p. 59), es realizar y atribuir sentido desde la interacción social, en el encuentro con el otro.

Así, los aportes de la Logoterapia pueden ser relacionados metafóricamente a los fenómenos encontrados en la lectura, puesto que, tanto la vida del ser humano, cuanto esta actividad, se fundamentan en la relación de sentido, que es llevada a cabo por medio de sus interacciones en el encuentro con el otro, de sus experiencias, capacidades y del lenguaje. Siendo la lectura una actividad humana, es fundamental considerar los conceptos y fundamentos de la Logoterapia para eficacia y comprensión de los mecanismos que, de verdad, tornan la lectura una actividad que proporciona sentido, satisfacción y que es importante fuente para el desarrollo de capacidades esenciales para la vida del hombre.

 

CONCLUSIONES

La lectura involucra procesos complejos y amplios, por los cuales pasan el lector en actor de leer. Estos procesos incluyen desde la comprensión de las ideas de los textos, hasta la actitud responsiva que involucra cuestionamientos, reflexiones, que son realizadas a la luz de los conocimientos previos del lector, de sus valores, de la conciencia de sí mismo y de su contexto.

La complejidad de la lectura puede ser relacionada a la complejidad del ser humano en su singularidad frente a la vida. El pensamiento y la reflexión, la capacidad objetivante, la concentración, la autoconciencia se puede considerar como el diferencial del ser humano, que se pone en acto en la vida y en la lectura.

También la lectura puede ser relacionada a los fenómenos existenciales, puesto que esta actividad es promotora de capacidades espirituales, noéticas, porque es procesada por medio del distanciamiento del lector y de la reflexión, procesos que abarcan no solo capacidades cognitivas, sino, capacidades intelectivas más elevadas, espirituales.  

Así, la lectura es procesada por medio de capacidades diversas y contribuye para el proceso de formación integral del ser humano. De esa manera, esta actividad amplia el conocimiento y los diferentes sentidos construidos a partir de la interacción con los textos, prolongan las experiencias lectoras y crean nuevas posibilidades de construir nuevos sentidos para ulteriores lectura y para la vida. 

 

Referencias bibliográficas

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Cassirer, E. (1967) Antropología Filosófica: Introducción a una filosofía de la cultura. Mexico: Fondo de cultura económica.

Certeau, M. de. (1982). A escrita da história. Forense.

Foucambert, J. (1994). A leitura em questão. Porto Alegre: Artes Médicas.

Frankl, V. E. (2011). A vontade de sentido. São Paulo: Paulus.

Geraldi, J. V. (1999). O texto na sala de aula. (3ª ed.). São Paulo. Ática.

Goulemot, J. M. (2001). Da leitura como produção de sentidos. Em R. Chartier (Org.). Práticas de leitura. São Paulo: Estação Liberdade.

Kleiman, A. B. (2016). Texto e leitor: aspectos cognitivos da leitura. (16ª ed.). São Paulo, SP: Editora Pontes

Lanosa, H.E. (2016). Valores para una vida espiritual. Buenos Aires: Pymedia S. A.

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Martinez, E. (2012). La logoterapia de Viktor Frankl como psicoterapia contemporánea. Revista Peruana de Logoterapia Clínica y enfoques afines. n.001, p. 1-17, oct.

Medrado, S.O. (2019). La lectura como promotora de la capacidad noética del autodistanciamiento y de la asertividad. (Tesis doctoral no publicada) Universidad Argentina John F. Kennedy.

Morin, E. (1974). El paradigma perdido: el paraíso olvidado.  Ensayo de bioantropología. Barcelona: Kairós.

Sardinha, M. G. (2007). Literacia em leitura- Identidade e construção da cidadania. Recuperado de https://www.bad.pt/publicacoes/index.php/congressosbad/article/view/510

Scheler, M. (1979). El puesto del hombre en el cosmos. Buenos Aires: Betiles.

Silva, T. (2011). O ato de ler: fundamentos psicológicos para uma nova pedagogia da leitura (11ª ed.). São Paulo: Cortez.

Solé, I.  (1998). Estratégias de leitura. (6ª ed.). Porto Alegre: Artmed.

Souza, R. J. (1992). Narrativas Infantis: a literatura e a televisão de que as crianças gostam Bauru: USC.

 

Curriculum

Licenciada en Letras por la Universidade Estadual da Bahia- UNEB (Brasil).
Maestra en Ciencias de la Educación por la Universidade Lusófona de Humanidades e Tecnologias- UHLT (Portugal). Doctora en Psicología Social por la Universidad John F. Kennedy- UK (Argentina). Profesora en la red de enseñanza del estado de Bahia, SEC/BA. 

 

Correo de contacto: suzymedrado@gmail.com

 

Fecha de entrega: 30/03/2020

Fecha de aceptación: 15/02/2021

 

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