Revista Latinoamericana de Psicoterapia Existencial. UN ENFOQUE COMPRENSIVO DEL SER.  Año 13 - Nº 25 - Octubre 2022

 

Sección Comentario de Libro

 

La enfermedad como repliegue de la existencia

 

Marta Guberman

Por Susana Signorelli
Bs. As., Argentina


 

 

Si bien dentro de la corriente existencial actual, hay quienes (no todos) no consideran valerse de diagnósticos, para encarar el tratamiento de un paciente, sin embargo, los pioneros psiquiatras existenciales no solamente nos dejaron muy valiosas interpretaciones de casos clínicos sino también excelentes tratados de psicopatología o descripciones de cuadros psicopatológicos. Esto significa que no desdeñaron esa visión del enfermar humano.

Si bien es cierto que quien consulta a un terapeuta para iniciar una terapia, puede no estar enfermo y puede no necesitar un diagnóstico, esto no significa que tengamos que descartarlos.

La terapia existencial como expresara Emmy van Deurzen en su conferencia en el II Congreso Mundial de Terapia Existencial (2019), debe rechazar “la idea descabellada de que podemos tirar toda la psicopatología por la ventana y no tener que comprometernos con ese discurso médico tan difamado, como si no hubiera necesidad de encontrar primero una forma alternativa creíble de concebir la angustia de las personas”. Marta coincide plenamente con este enunciado.

Tampoco la terapia existencial es un laissez faire como si se pudiera reemplazar todo el conocimiento psicológico disponible por un enfoque que se considere más libre, más subjetivo, basado únicamente en un aquí y ahora, y sin conocimientos sobre la salud-enfermedad de las personas, incluso desconociendo las diferencias que nos marcan las distintas etapas de la vida. Si así fuera no necesitaríamos estudiar psicología para hacer terapia y ser terapeutas.

Siguiendo nuevamente a van Deurzen hay que repensar la psicopatología sistemáticamente desde una perspectiva fenomenológica y existencial.

Los diagnósticos psicopatológicos no tienen por qué ser sellos con los que embretamos a los pacientes sino que son instrumentos que nos ayudan a la comprensión de la modalidad de ser de cada uno.

Nos brindan una luz que nos puede guiar para descubrir las ataduras del ser, en otras palabras, como su no ser dejó de lado al ser.

Marta se acerca en este libro, a esta comprensión del ser, abordando la psicopatología desde su visión existencial.

Ya desde el principio, la autora, abre su mundo de reflexiones sobre la psicopatología para compartirlo con sus lectores y lo hace desde su humildad, nos comenta que frente a los magistrales autores que se dedicaron a profundizar estos temas, ella tuviera poco que ofrecer, cuando en el transcurrir de sus páginas se observa lo valioso de su aporte.

Pero antes de adentrarnos en las propias páginas del libro quisiera detenerme unos instantes en comentar qué es la psicopatología para los terapeutas seguidores de la corriente fenomenológica existencial.

Hay quienes no le asignan importancia a los diagnósticos y otros en cambio, hacen un estudio muy exhaustivo del hombre enfermo, justamente desde la perspectiva existencial y desde el método fenomenológico. No podemos dejar de mencionar aquí los magníficos aportes de Van Den Berg que hace sobre el cuerpo humano, a Victor von Weizsaecker con sus estudios sobre el hombre enfermo, y adentrándonos en la psicopatología propiamente dicha no podemos dejar de aludir a L. Binswanger, E. Minkowski y K. Jaspers, sin olvidar tampoco los aportes de un latinoamericano como E. Romero.

Para Weizsaecker enfermar era una categoría de la vida humana y lo refería a cualquier tipo de enfermedad, diciéndonos que no es un órgano o un cuerpo sino un individuo quien enferma. Con lo cual podemos hablar del ser humano como una totalidad. Nos introduce al concepto de antropología médica. Los estudios sobre la individualidad no excluyen a una generalidad que es lo que nos va a permitir la visión psicopatológica.

Luego Binswanger aporta el estudio de los modos del ser y con esto se abre una nueva perspectiva, ya no es la esquizofrenia, ya no es un esquizofrénico sino el mundo del esquizofrénico al cual se acercará para el esclarecimiento de ese padecer.

Jaspers definía como objeto de la psicopatología a los procesos psíquicos reales, tanto sean sus condiciones, causas y consecuencias. Para él, el principio fundamental era el hombre por eso su psicopatología es un fenómeno natural específicamente humano.

También podemos oír otras voces latinoamericanas como la de De Castro que refiriéndose a la psicopatología nos dice que la comprensión de la misma solo se puede hacer desde y en función de la persona existente, en función de la experiencia como ser-en-el mundo. Así sus comportamientos, ideas, emociones y actitudes están en relación con la configuración de su mundo que abarca no solo lo personal sino lo social, cultural e histórico.

Volviendo propiamente al texto de Marta, divide su libro en los capítulos que resultan fundamentales para la psicopatología pero no para definirlos desde la más estricta nosología sino para mostrarnos cómo llegar a ellos desde la fenomenología.

Hace un recorrido por las diferentes neurosis pero vistas desde el mundo de quien padece: mundo del obsesivo, mundo del fóbico, y finalmente mundo del histérico. Otro capítulo lo dedica a los trastornos de personalidad. Finaliza con el estudio del mundo del psicótico haciendo hincapié en el mitwelt, en las alucinaciones y delirios, para finalizar con un estudio de la temporalidad y la espacialidad.

Hace una apretada síntesis de lo referido por otros autores existenciales para concluir con una exhaustiva y propia descripción fenomenológica de los mundos, con un lenguaje claro y preciso.

Es meritorio observar que los autores que menciona, entran en diálogo con ella, sin interrumpir el discurso sino solo para ampliarlo o especificarlo y lo hace con una fluidez notable.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Es un libro escrito para quienes se adentren por primera vez en estudios psicopatológicos como para avezados en el tema porque cautiva con sus descripciones de las vivencias de los pacientes, poniendo ejemplos de la clínica terapéutica.

A su vez, no es solamente un libro para fenomenólogos existenciales, ya que creo que investigadores y terapeutas de otras corrientes de pensamiento se verán considerablemente recompensados con el aporte de esta visión que no excluye sino que amplía la comprensión del padecer humano.

Cuando un libro se publica es como un nacimiento, va a dar lugar a abrir nuevos senderos y nuevas luces para iluminar el camino de los terapeutas, tanto noveles como expertos. El lector tendrá la última palabra en ese recorrido.

 

Correo de contacto:

martaguberman26@gmail.com

 

Fecha de entrega: 23/06/2022

Fecha de aceptación: 03/08/2022