Revista
Latinoamericana de Psicoterapia Existencial. UN ENFOQUE COMPRENSIVO DEL
SER. Año 15 - Nº 30 – Abril
2025
Sección Ensayos y Revisión
Tendencia actualizante en terapia centrada en la persona
Revisitando a
Carl Rogers
Actualizing Tendency in Person-Centered Therapy
Revisiting Carl Rogers
Alejandro López Marín
Chile
Universidad Motolinía del Pedregal, México
Espacio ECP - Núcleo de Estudios y Formación en Terapia Centrada en la Persona, Chile
Resumen
La tendencia actualizante
es uno de los conceptos esenciales en terapia centrada en la persona, sin
embargo, suele ser conceptualizada de forma errónea en diversas ocasiones. El
propósito de este artículo es hacer un recorrido histórico de esta noción en la
obra de Carl Rogers, para comprender el concepto con mayor profundidad, y a la
vez aclarar confusiones o distorsiones en su definición. Para finalizar se
discuten algunas reflexiones teóricas para seguir profundizando e investigando.
Palabras claves
tendencia actualizante, Carl Rogers, psicología humanista, terapia
centrada en la persona, enfoque centrado en la persona.
Abstract
The actualizing
tendency is one of the essential
concepts in person-centered
therapy, but it is often
mistakenly conceptualized. The purpose of this article is
to provide a historical overview of this notion in the work
of Carl Rogers, to understand the
concept more deeply, and at the
same time clarify any confusions or distortions in its definition. Finally, some theoretical
reflections are discussed
to further deepen and investigate this concept.
Keywords
actualizing tendency,
Carl Rogers, humanistic psychology,
person-centered therapy, person-centered approach.
Introducción
El enfoque centrado en la persona
desarrollado por Carl Rogers tiene como premisa esencial la idea que las
personas tienen una tendencia innata para desarrollar sus potencialidades y
orientarse al crecimiento, que llama tendencia actualizante
(Rogers, 1959/1985). La realización de las potencialidades estará influenciada
por las condiciones del entorno y las relaciones interpersonales, no así la
tendencia. En cuanto a la
labor del profesional que
trabaja desde esta perspectiva, Rogers (1961/1964) señala que este debe
encarnar tres actitudes básicas en las relaciones profesionales que establezca,
que son, a) comprensión empática, b) consideración positiva e incondicional y
c) congruencia.
A nivel latinoamericano, por ejemplo, Juan Lafarga (2010), considera que no solamente el ser humano
tiene esta tendencia, sino también los grupos y la sociedad en general. Este
autor considera que, en condiciones interpersonales favorables, las personas,
los grupos y la sociedad tenderá al crecimiento (Lafarga 2010). Si bien Carl Rogers (1980/1986) compartía
esta idea, lo conceptualizaba con el termino tendencia
formativa, cuando es un proceso colectivo o sistémico, diferenciándolo de la
tendencia actualizante que alude al individuo.
También, las autoras Guedes & Lopes
(2022) consideran que la tendencia actualizante se
relaciona con la creatividad, señalan que la persona se vuelve más creativa
cuando se abre a su experiencia, generando que pueda simbolizar vivencias antes
negadas a la conciencia.
Las ideas de Carl Rogers están fuertemente
integradas con las de Eugene Gendlin, quien fue
estudiante y luego colaborador de Rogers en la década del 50 y parte de su
equipo en los años 60. En este sentido, Silva (2006) señala que las personas
tienen un poder autocurativo que radica en procesos
corporalmente sentidos, es decir, las experiencias se sienten en el cuerpo, y
en la medida en que las personas prestan atención a sus sensaciones, podrán
simbolizar nuevos significados y cambiar su vivencia. Es decir, para que las
personas puedan desarrollar sus potencialidades, se requiere un ambiente
facilitador, como lo señala Rogers, y, además, la capacidad de focalizar la
experiencia en sensaciones corporalmente sentidas, como señala Gendlin.
Como se puede observar, este concepto en su
recorrido ha tomado matices, interpretaciones y usos que pueden estar, o no, en
la línea de lo planteado originalmente por Carl Rogers. Por lo tanto, en este artículo,
se buscará responder a las siguientes interrogantes ¿qué entiende Rogers por
tendencia actualizante? y ¿cuáles son las
características de esta tendencia? Esto se justifica dado que de la tendencia actualizante suele asociarse con otras nociones similares,
sin embargo, es necesario identificar y comprender con claridad cada concepto.
Un segundo aspecto relevante se relaciona con que no se encuentra gran cantidad
de literatura que examine conceptos o nociones teóricas de forma independiente.
Por lo anterior, es necesario analizar estos conceptos para entenderlos en
profundidad, conocer sus implicancias y especificaciones.
Para lograr el objetivo se realizará un
recorrido histórico en primer lugar, luego se profundizará en el concepto
respecto a lo descrito en el libro psicoterapia centrada en el cliente, donde
Rogers profundiza esta idea con mayor profundidad, y finalmente se discuten
algunos elementos claves.
Un recorrido histórico a la obra de Carl Rogers
La tendencia actualizante
es un concepto fundamental para la teoría del enfoque centrado en la persona,
según el propio Rogers (1959/1985; 1962/2013; 1977/1980). Esta idea ya
se encuentra en la primera etapa del pensamiento rogeriano,
en un artículo del año 1946 señala lo siguiente: “en la mayoría de los
individuos, sino en todos, existen fuerzas de crecimiento, tendencias para la
auto-actualización, que puede ser considerada como la única motivación para la
terapia” (Rogers, 1946/1994, p.33). Aquí es planteada como una fuente motivacional,
pero aún no detalla si lo considera innata o adquirida.
En su tercer libro, Counselling
with Returned Servicemen, que realiza junto a John Willen, describe esta noción de la siguiente forma: “esa
tendencia al crecimiento que existe en cada individuo es la motivación
subyacente de la capacidad del cliente para resolver sus propios problemas
durante la orientación psicológica” (Rogers & Wallen,
1946, p.18). Se puede notar como Rogers considera esta tendencia como algo
fundamental, señalando aquí como algo existente en cada persona, y como el
motor del proceso de terapia. La tendencia actualizante
sería la piedra angular que el terapeuta centrado en la persona (en esa época
“no directivo”) debe comprender y considerar como base para su quehacer profesional.
Desde los 50 en adelante, Rogers profundiza
en la noción de tendencia actualizante, apareciendo
el concepto y su definición en prácticamente todas sus obras publicadas. En el
libro, Psicoterapia Centrada en el Cliente, menciona lo siguiente: “el
organismo tiene una tendencia o impulso básico a actualizar, mantener y
desarrollar al organismo experienciante” (Rogers,
1951/1981, p. 415). Aquí se puede observar que va clarificando su idea de que
es una tendencia presente en todos los organismos y que implica un aspecto
básico del individuo. Esto se puede ver reafirmado en su publicación, Terapia,
Personalidad y Relaciones Interpersonales: “todo organismo tiene la
tendencia innata a desarrollar todas sus potencialidades para conservarlo o
mejorarlo” (Rogers, 1959/1985)., p. 24). Lo relevante
de esta cita, es que se hace explicito la idea de que la tendencia actualizante es innata, por lo tanto, presente en todos los
seres vivos. A la vez, implicaría que no es adquirida por un proceso de
aprendizaje, sino, parte constitutiva del organismo humano y con una base
biológica.
En su libro El Proceso de Convertirse en
Persona, el autor señala que “el individuo posee en si la capacidad
y la tendencia – en algunos casos, latente – de avanzar en la dirección de su
propia madurez.” (Rogers, 1961/1964, p. 42). En tanto, en su obra
Psicoterapia y Relaciones Humanas, publicado con Marian Kinget,
señala lo siguiente: “el ser humano tiene la capacidad, latente o manifiesta,
de comprenderse a sí mismo y de resolver sus problemas de modo suficiente para
lograr la satisfacción y la eficacia necesaria a un funcionamiento adecuado.”
(Rogers & Kinget, 1961/1964, p. 65). Aquí
reafirma que la tendencia actualizante no siempre
implica que las capacidades se expresen en su totalidad, más bien es una
potencialidad o disposición. En otras dos de sus obras, el Poder de la
Persona y El Camino del Ser, respectivamente, Rogers señala lo siguiente:
“existe en todo organismo, a cualquier nivel, un movimiento subyacente que los
lleva hacia una realización constructiva de sus potencialidades inherentes…y es
algo que está presente en todos los organismos vivos” (Rogers, 1977/1980, p.
4); “Los individuos tienen dentro de sí vastos recursos de auto-comprensión Y
para la alteración de conceptos propios, actitudes básicas y conducta
auto-dirigida” (Rogers, 1980/1986, p. 61).
El lugar del entorno y de las relaciones en relación con la tendencia actualizante
La tendencia actualizante
se relaciona más con la potencialidad, que con la expresión en su totalidad de
estas potencialidades. A partir de esto, cabe preguntarse ¿qué requiere el
individuo para que despliegue su potencial y se oriente al crecimiento?
En su libro Counselling
with Returned Servicemen, Rogers & Wallen
ya plantean una respuesta a esta interrogante:
En
condiciones propicias, la persona crecerá y se desarrollará, se convertirá en
un individuo con un sentido de los valores, más maduro y socializado, que le
permitirá mantener el equilibrio entre sus propias demandas y las de la
sociedad de forma satisfactoria (Rogers & Wallen,
1946, p.18).
Lo que señalan los autores, es que esta
tendencia al crecimiento no será expresada en su máximo potencial si no existen
condiciones propicias para que ocurra. Es decir, el individuo necesita un
ambiente que contribuya a desarrollar sus capacidades. Esto es reafirmado en el
libro el Proceso de Convertirse en Persona, “en un ambiente psicológico
adecuado, esta tendencia puede expresarse libremente, y deja de ser una
potencialidad para convertirse en algo real” (Rogers, 1961/1964, p. 41). Por
otra parte, en el libro Psicoterapia y Relaciones Humanas especifica
algo más de este ambiente requerido, especialmente cuando nos referimos al
contexto terapéutico:
El ejercicio
de esta capacidad requiere de un contexto de relaciones humanas positivas,
favorables a la conservación y a la valoración del yo, es decir, requiere
relaciones carentes de amenaza o de desafío a la concepción que el sujeto se
hace de sí mismo (Rogers & Kinget, 1962/2013, p.
65).
Aquí se puede observar la mirada relacional
que tienen la teoría planteada por Rogers, es decir,
si bien el individuo tiene de forma innata el potencial para crecer, requiere
de condiciones ambientales favorables. Si no existe este ambiente, será difícil
que despliegue al máximo sus capacidades. En el libro, El Camino del
Ser plantea algo más específico, referido al contexto terapéutico o
interpersonal, “estos recursos son susceptibles de ser alcanzados, si se logra
crear un clima definible de actitudes psicológicas facilitadoras” (Rogers,
1980/1986, p. 61). Aquí el autor se refiere explícitamente a condiciones
psicológicas facilitadoras, esto se relaciona con el desarrollo de la teoría de
la terapia (Rogers, 1957), donde menciona que el terapeuta debe facilitar un
clima psicológico mediante la comprensión empática, consideración positiva e
incondicional y la congruencia.
En síntesis, la tendencia actualizante
es una tendencia innata al crecimiento y a desarrollar las capacidades y
potencialidades del organismo. Implica la capacidad de autocomprensión,
conducta autodirigida, alteración de la percepción de
sí mismo, de resolver problemas, etc. La idea de tendencia implica que es una
inclinación, no es un estado en particular al que se aspira a llegar, además,
es una definición con una base biológica. Rogers (1977/1980) plantea que la
tendencia actualizante está presente en todos los
organismos vivos. También es fundamental tener claro que el desarrollo y
realización de las capacidades estará influenciado por el ambiente, y esto
también es una orientación para saber que, en las relaciones de ayuda, desde
este enfoque, se requiere crear un ambiente facilitador para el desarrollo de
estas potencialidades.
Tendencia actualizante en el libro Psicoterapia Centrada en el Cliente (1951)
El libro Psicoterapia Centrada en la
Persona, publicado en 1951, está dividido en tres partes, la primera, versa
sobre el estado actual de la terapia centrada en el cliente, en cuando a sus
avances, características del terapeuta, el proceso de terapia y algunos otros
temas relacionados a la psicología clínica y psicoterapia. En la segunda parte,
Rogers describe aplicaciones de la terapia centrada en el cliente, incluyendo
capítulos de miembros de su equipo. En la tercera parte, Rogers presenta la
teoría de la personalidad y de la conducta de la psicoterapia centrada en el
cliente, lo hace a través de la presentación de 19 proposiciones, que explican
como el organismo se organiza, desorganiza y reorganiza.
De las 19 proposiciones, de la 1 a la 9,
describe como el organismo se organiza en su constante relación con el entorno.
En esta interacción con el entorno, el organismo va construyendo la noción del
sí mismo, y, es a partir de esta noción que el organismo percibe la realidad y
actúa en consecuencia con ella (Castelo Branco, 2022). Esto quiere decir que el
individuo funciona desde como percibe la realidad, no
desde una realidad objetiva. Además, aquí plantea la idea de que el
comportamiento tiene la intención de satisfacer necesidades del organismo.
De la proposición 10 a la 14, se describe
como el organismo se desorganiza. En este sentido se entiende que el sí mismo
está constituido a partir de demandas internas y externas, es decir, las
necesidades propias del individuo, y las demandas sociales y culturales
(Castelo Branco, 2022). Por lo anterior, algunas experiencias no serán
simbolizadas adecuadamente, y serán negadas o distorsionadas a la consciencia.
A partir de este proceso surge la incongruencia, entendida como la discrepancia
entre la noción de sí mismo y la experiencia.
De la proposición 15 a la 17, Rogers describe
como se reorganiza la personalidad, es decir, aquí se encuentran las nociones
para la teoría de la terapia (Castelo Branco, 2022). Plantea que la experiencia
es simbolizada a partir de la noción del sí mismo, y que lo que no es coherente
con esa noción será percibido como una amenaza. La tendencia actualizante implica la capacidad del organismo de
defenderse, entonces, en la terapia, la primera intención del terapeuta es que
sea un espacio lo más seguro posible, pues, sólo en un ambiente lo más libre de
amenazas, la persona podrá explorar y simbolizar experiencias que han sido
negadas y/o distorsionadas en su conciencia.
De la proposición 18 a la 19, se describen
los efectos de la reorganización, o, dicho de otra forma, efectos del proceso
terapéutico (Castelo Branco, 2022). El individuo está más abierto a las
experiencias, percibe con mayor aceptación sus vivencias, la noción del sí mismo
cambia y se vuelve más flexible, el centro de valoración es más interno.
Además, estas dos proposiciones dan luces de lo que Rogers luego propone como
una teoría de las relaciones interpersonales.
La noción de tendencia actualizante
en este capítulo, aparece en la proposición número cuatro de la teoría de la
personalidad y dice lo siguiente: “el organismo tiene una tendencia o impulso
básico a actualizar y desarrollar al organismo experienciante”
(Rogers, 1951/1981, pp. 414). Es en esta proposición donde Rogers describe su
idea básica sobre lo que es la tendencia actualizante,
definiendo que es un impulso básico por actualizar y desarrollar al organismo.
Señala que esta tendencia engloba todas las necesidades del organismo, y que
corresponde a una fuerza direccional observada en la vida orgánica.
Luego menciona que esta tendencia implica la
mantención, asimilación, comportarse defensivamente frente a amenazas, la autopreservación, entre otros. Implica que el individuo se
orienta hacia la madurez y la realización de sus potencialidades. También
implicaría la autodirección, autonomía, la socialización, etc.
Todo esto en relación con procesos globales
del organismo, como lo deja explicito en la siguiente
cita: “esto sucede tanto cuando hablamos de procesos orgánicos completamente
inconscientes, tales como la regulación de la temperatura corporal, como cuando
hablamos de funciones exclusivamente humanas e intelectuales, como la elección
de objetivos vitales” (Rogers, 1951/1981, pp. 415).
Más adelante, en la misma proposición
explicita que esta tendencia engloba al organismo en su totalidad, también
implica un proceso evolutivo, desde la concepción a la madurez (Rogers,
1951/1981). Aquí se observa claramente la mirada holistica
del ser humano, y que esta tendencia actualizante
sucede en la totalidad del individuo, que es un proceso continuo y direccional,
es decir, no es un estado.
A continuación hace referencia a autores que
ya han señalado aspectos similares, como Goldstein, Mowrer y Kluck-hohn, Sullivan, Horney, Angyal, Maslow (Rogers, 1951/1981). Todos autores con una miradas a
fines a la idea de desarrollo, crecimiento, pero con matices en sus conceptos,
por lo tanto es relevante no considerarlos como nociones equivalentes.
Rogers (1951/1981) describe el por qué esta
noción es fundamental para el terapeuta que trabaja desde este enfoque, dice:
“el terapeuta toma conciencia de que la tendencia progresiva del organismo
humano es la base en la que confía más profunda y fundamentalmente” (p. 416).
Este parece ser un hilo conductor para el profesional que trabaja desde esta
perspectiva, que independiente de la situación y problemática del consultante,
la confianza en esta tendencia debería estar.
En los dos últimos párrafos de esta proposición, Rogers (1951/1981) señala que el proceso de crecimiento no es suave ni lineal, que puede implicar lucha y dolor. Además, que en algunos casos las personas no simbolizan adecuadamente en su conciencia la experiencia, generando elecciones que pudieran no ser realizadoras de sus potencialidades. En este sentido, la tendencia sigue existiendo, pero las elecciones influyen en realizar, o no, las capacidades del organismo.
Discusión
Un aspecto relevante de la noción rogeriana sobre la tendencia actualizante
es que la considera una orientación y a la vez un proceso, que está presente en
el organismo en su totalidad. Por lo tanto, podemos considerar que esta
tendencia es algo innato, es decir, es parte de la naturaleza humana
considerada por Rogers, que implicaría aspectos biológicos, psicológicos e
interpersonales.
Es una inclinación, no un estado al que
llegar, por lo tanto, la tendencia actualizante sería
más bien una fuerza que empuja al organismo, no un ideal que se busca que
llegue una persona. Al ser una fuerza, una orientación, no asegura que el
individuo desarrolle todo su potencial, aquello depende de diversos factores,
los cuales se pueden identificar explorando las demás proposiciones que contemplan
la teoría de la personalidad propuesta por Rogers.
En este sentido, el profesional que trabaje
desde el enfoque centrado en la persona entenderá que no es sobre la tendencia actualizante del otro con lo que se trabaja, sino que,
considera que esta tendencia existe en el individuo, y a partir de ahí, su
trabajo es facilitar las condiciones relacionales para que esa tendencia se
despliegue y la persona tenga más posibilidades de realizar sus potencialidades
y desarrollar, descubrir o construir herramientas para la vida.
La tendencia actualizante implicaría que las personas tienen el potencial de autocomprensión, autodirección y auto-regulación. Particularmente, el autor brasileño Paulo Castelo Branco (2022), identifica cuatro movimientos del organismo para autorregularse, que tres de ellos se pueden identificar de forma implícita en las descripciones de Rogers en la proposición número cuatro de su libro Psicoterapia centrada en el cliente, y el cuarto movimiento aparece en el libro Orientación y psicoterapia de 1942, estos movimientos del organismo son:
1.
La mantención, significa una
búsqueda del equilibro (homeostasis), la persona frente a una tensión con el
ambiente busca mantener el statu quo, es decir, sin alterar nada de sí mismo,
ni del entorno.
2.
El autogobierno o autodirección,
implicaría que el individuo pretende regular la tensión buscando cambiar al
entorno o elementos de él, para que se ajuste a su experiencia, intenta que el
entorno y/o los demás se adapten a su experiencia interna.
3.
La autointegración,
implica que el individuo se adapta a las necesidades y características del
entorno y/o de los demás, a diferencia de la anterior, en vez de buscar cambiar
el entorno, busca cambiar aspectos de sí mismo para integrarse mejor a ese
ambiente, o a las necesidades de otros.
4.
Salida del ambiente, significa
que el individuo cambia de ambiente, ya no busca adaptarse a él, o cambiarlo,
sino que se retira.
Se habla de tensión con el entorno, pues la
noción de organismo significa inevitablemente que existe un entorno con el que
interactúa, y en este proceso de interacción surgen tensiones debido
esencialmente a necesidades del organismo o amenazas (reales o percibidas).
Cuando aparece la tensión, el organismo busca autorregularse, y esta búsqueda
de autorregulación estaría impulsada por esta tendencia actualizante.
Un aspecto que vale la pena aclarar es que la
tendencia actualizante no se vincularía con la idea
de bondad o maldad, que, en ocasiones, y en algunos textos de autores, en su
mayoría de otros enfoques, relacionan esta noción con que el ser humano sea
bueno, algo que en esta revisión no aparece relacionado, por lo tanto, parece
ser una tergiversación del concepto de Rogers.
Autores como Greenberg,
Rice y Elliott (1996) también aclaran esto en la
siguiente cita:
No es
una visión ingenua de los seres humanos como "seres salvajes", ni es
un juicio de valor de que las personas sean intrínsecamente buenas. El
crecimiento no está en el ámbito de la moral; tiene que ver con el desarrollo y
la adaptación, no con el bien y el mal. La tendencia al crecimiento, pues, es
esencialmente una tendencia biológica hacia la supervivencia y la satisfacción
de las propias necesidades en el ambiente social complejo. Funciona como parte
de un proceso dialéctico de restablecimiento constante del
equilibrio entre un organismo y su ambiente siempre cambiantes, y al
hacerlo, aumenta el bienestar del organismo. Los seres humanos, además de estar
orientados hacia el crecimiento, tiene la capacidad de elegir y esto es lo que
determina, en último término, si sus acciones son buenas o malas (p. 96-97).
Inclusive,
en el libro La Persona Como Centro, escrito por Carl Rogers y Rachel Rosenberg, aclaran el punto de la siguiente manera:
La
confianza depositada en el ser humano, en un enfoque en el que el centro es la
persona, se refiere por tanto al ser entero. No es el resultado de una visión
ilusoria, enaltecedora del hombre como “esencialmente bueno”, como inclinado a
la virtud, si no resultase perniciosa la influencia social. Es más bien una
desmitificación de la polaridad malo-bueno, con la observación de que los
rasgos o las expresiones personales asumen su valor en función de la meta a que
se dirigen. Ni el altruismo ni la agresividad constituyen desde este punto de
vista señales de virtud o de pecado, de salud o de enfermedad, pues cualquiera
de ellos puede ser el medio utilizado para crecer o crear, o para destruir o
dominar. Se considera al hombre como su propio patrón y como juez de sus acciones,
porque su meta fundamental es la autorrealización plena, que intentará lograr a
lo largo de toda su vida. Es lo que lo llevará a comportamientos “inadecuados”
para su bienestar personal, si no tuviese condiciones - externas o internas-
para valerse libremente de su capacidad de experimentar el mundo" (Rogers
& Rosenberg, 1977/1981, p. 21).
Por lo tanto, hay que considerar
la tendencia actualizante como una fuerza del
organismo, pero que la adaptación social del mismo tendrá relación con la
interacción constante con el entorno, y, por lo tanto, no se explica de forma
unidireccional, sino relacional.
Comentarios finales
La tendencia actualizante
es el concepto fundamental en la obra de Carl Rogers, que implica la confianza
básica en que las personas se orientan hacía el crecimiento y la posibilidad de
realizar sus capacidades, de adaptarse al entorno, autorregularse, autodirigirse, etc.
Este concepto es más bien una tendencia, no
un estado que alcanzar, la realización de las capacidades dependerá de diversos
factores, como las condiciones ambientales, relacionales y de las decisiones
que tome cada individuo, es decir, no es una mirada determinista.
Si bien es un concepto conocido dentro del
enfoque centrado en la persona, suele no revisarse en detalle, lo que genera
simplificaciones, generalizaciones o incluso distorsiones a su
conceptualización. Por lo mismo, puede ser importante seguir profundizando este
tema, por ejemplo, a través de investigaciones documentales, que puedan hacer
una revisión histórica y más exhaustiva de este tema, también generar un
dialogo con autores contemporáneos del enfoque, que desarrollen nuevas líneas
de comprensión a esta noción. En términos más aplicados, resultaría interesante
saber cómo los profesionales de este enfoque consideran esta noción en su
práctica cotidiana.
Las comprensiones teóricas,
redefiniciones, o revisiones de conceptos, no se agotan, ya que constantemente
se pueden revisar, estudiar, resignificar, y esto es un desafío constante para
los profesionales del enfoque centrado en la persona.
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G. (2006). La tendencia actualizante: La sabiduría
implícita y el poder de un proceso autopropulsado. Obtenido de https://onx.la/7c4c4.
Declaración de autoría y financiamiento.
El texto presentado corresponde a
una adaptación de un extracto de la tesis doctoral del autor, que actualmente
está realizando en la Universidad Motolinía del
Pedregal. Cabe destacar que esta investigación doctoral ha sido parcialmente
financiada mediante una beca otorgada por la World Association for Person Centered & Experiential Psychotherapy & Counseling. A la vez, también es apoyada por la
organización Espacio ECP - Núcleo de Estudios y Formación en Terapia Centrada
en la Persona.
Curriculum:
Psicólogo clínico, psicoterapeuta y
supervisor clínico; magister en educación universitaria; especialista en
terapia centrada en la persona, diplomados y postítulos
relacionados con la psicología clínica y psicoterapia humanista. Director de
Espacio ECP - Núcleo de Estudios y Formación en Terapia Centrada en la Persona;
académico en Universidad San; director área de investigación FAHdeA; docente en diplomados y formaciones relacionadas
con el enfoque centrado en la persona. Ha publicado artículos y capítulos de
libro sobre el enfoque centrado en la persona.
Correo de contacto:
Fecha de entrega: 17/09/24
Fecha de aceptación: 30/01/254
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